La Piscina del Diablo, un baño al borde del abismo en las Cataratas Victoria

En lo alto de las magníficas Cataratas Victoria, encontramos un lugar en el que los más osados podrán zambullirse en un impresionante chapuzón al filo del precipicio. Se trata de la Piscina del Diablo o Devil’s Pool. Sin duda, una de las piscinas naturales más espectaculares del planeta. Y, probablemente, también la más peligrosa, pues sólo unos centímetros nos […]

En lo alto de las magníficas Cataratas Victoria, encontramos un lugar en el que los más osados podrán zambullirse en un impresionante chapuzón al filo del precipicio. Se trata de la Piscina del Diablo o Devil’s Pool. Sin duda, una de las piscinas naturales más espectaculares del planeta. Y, probablemente, también la más peligrosa, pues sólo unos centímetros nos separan de una caída vertical de más de cien metros.

Las Cataratas Victoria son unas de las mayores y más imponentes cascadas del mundo. Con una altura de hasta 108 metros, una amplitud de 1,7 kilómetros y un caudal de hasta 500 millones de litros de agua por minuto, forman el mayor manto de agua del planeta y contemplarlas es un verdadero espectáculo de la naturaleza.

Vista de las Cataratas Victoria desde el aire.

Vista de las Cataratas Victoria desde el aire. Carine06

Se hallan en la frontera entre Zambia y Zimbabue y forman parte de los parques nacionales de Mosi-oa-Tunya en Zambia y el de las Cataratas Victoria en Zimbabue. Fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1989 y además, desde 2010, están integradas en el Área de Conservación Kavango-Zambeze.

Otra vista de las Cataratas Victoria.

Otra vista de las Cataratas Victoria. Carine06

El primer europeo en contemplar la magnificencia de las Cataratas Victoria, en el año 1855, fue el célebre Doctor David Livingstone, supongo. Lo hizo desde la isla que hoy lleva su nombre y él mismo las bautizó en honor a Victoria del Reino Unido, soberana que por aquél entonces reinaba en Gran Bretaña. Aunque para ser justos con los habitantes oriundos de la zona deberíamos llamarlas Mosi-oa-Tunya, lo que viene a significar algo así cómo “el humo que truena”.

Y vaya si truena. Al caer desde lo alto de las cataratas, las aguas del río Zambeze producen un estrepitoso estruendo y una nube de vapor que se puede divisar a cincuenta kilómetros de distancia. Esta nube, además, impide ver el pie de las cataratas en temporada húmeda y deja a los turistas completamente empapados en los paseos por los alrededores de la cascada.

Vista de las Cataratas Victoria, con la Piscina del Diablo en primer plano.

Vista de las Cataratas Victoria, con la Piscina del Diablo en primer plano. Charles Haynes

Y es allí, en la parte más alta de las cataratas, donde encontramos la Piscina del Diablo. Se trata de una piscina natural moldeada tras millones de años de erosión provocada por el impetuoso caudal del Zambeze. La braveza del río ha ido formando una curiosa poza, un remanso de aguas calmas al límite del abismo, del que nos separa un pequeño muro de roca. Esta pared no es visible desde el exterior por lo que la sensación resulta absolutamente increíble, sobretodo para los que lo ven desde fuera y desconocen la existencia de tal barrera. Los turistas disfrutan nadando en la piscina, asomándose al mismo borde de la cascada o sentándose en un hueco formado en la piedra y que es conocido como el Sillón del Diablo o Devil’s Armchair.

Turista asomada al abismo en Devil's Pool

Turista asomada al abismo en Devil’s Pool, con el arcoiris de fondo. joepyrek

Huelga decir que esta adrenalínica experiencia tan solo se puede disfrutar entre los meses de Septiembre y Diciembre, al final de la estación seca. Es en esta época del año cuando el Zambeze disminuye su caudal y es posible alcanzar la vertiginosa piscina al borde de la catarata sin ser arrastrados por la corriente. Hacerlo en otra época del año sería una verdadera imprudencia, la última de nuestra vida, sin duda.

Desde fuera, se puede ver la cercanía de la Piscina del Diablo con el borde de las Cataratas Victoria.

Desde fuera, se aprecia la cercanía de Devil’s Pool al borde de las Cataratas Victoria. Lip Kee

También es importante señalar que solamente se debe realizar la actividad acompañado por un guía autorizado. No debemos olvidar que este increíble baño no deja de ser una actividad de riesgo. Recordemos que tan sólo un muro de piedra de metro y medio de altura protege al intrépido bañista de caer despeñado desde lo alto de la cascada. Aún así se puede realizar sin problemas con la ayuda y los consejos de los experimentados guías.

Guía enseñando como saltar a la Devil's Pool

Guía enseñando como saltar a Devil’s Pool. Charles Haynes

Como he comentado anteriormente, las Cataratas Victoria se encuentran en la frontera entre Zambia y Zimbabue. De hecho, es el río Zambeze el que delimita la frontera entre los dos estados. Desde ambos países es posible disfrutar de las cautivadoras vistas de las Cataratas Victoria pero, ciñéndonos al tema que nos ocupa, para acceder a Devil’s Pool es preciso hacerlo desde el lado zambiano.

Sentados al filo del abismo en Devil's Pool

Sentados al filo del precipicio en Devil’s Pool. joepyrek

Concretamente deberemos tomar una lancha a la isla Livingstone, supongo (vale, ya paro con la broma del supongo). A esta isla sólo se puede llegar en temporada seca. Tras un corto paseo, se debe cruzar a nado un tramo del Zambeze y alcanzar la piscina luchando contra la corriente, afortunadamente no demasiada en esta época del año.

Nadando hacia la Piscina del Diablo

Cruzando el Zambeze a nado hacia la Piscina del Diablo. Charles Haynes

En este vídeo podemos ver un resumen de en qué consiste la excursión a la Piscina del Diablo con Tongabezi, una de las agencias autorizadas (la única, según he leído). También se ve la increíble habilidad y seguridad con la que los guías se desplazan por el resbaladizo borde de las cataratas.

Devil’s Pool no es la única piscina al borde del abismo en las Cataratas Victoria. También desde la isla Livingstone podemos alcanzar Angel’s Pool, la versión angelical de la diabólica piscina de la que ya os he hablado. Se trata de una alternativa menos conocida y accesible durante la temporada húmeda, cuando es imposible alcanzar la Piscina del Diablo debido al furioso caudal del Zambeze. Por lo demás, Angel’s Pool  también se encuentra a escasos centímetros del borde de la cascada y promete ofrecer una alucinante experiencia a quien ose darse un remojón en esta poza natural. Aquí vemos un vídeo de la excursión a la Piscina del Ángel.

Si bien en temporada húmeda quizás las cataratas resultan más espectaculares por la gran cantidad de agua que lleva el río, en temporada seca tenemos la posibilidad de disfrutar de Devil’s Pool. En el entorno de las Cataratas Victoria también es posible realizar otras actividades. Rafting, un paseo en barco por el Zambeze, sobrevolar las cataratas en helicóptero o puenting desde el puente internacional que cruza el río son algunas de ellas.

Para llegar a las Cataratas Victoria, la mejor opción probablemente sea el avión. Desde Johanesburgo hay gran cantidad de vuelos hasta Livingstone (Zambia) o Victoria Falls (Zimbabue).

Y hasta aquí la entrada sobre esta increíble piscina. Obviamente, como siempre en esta humilde web, Devil’s Pool ha sido ubicada en el Mapa de TopTravelMap, el mapa con los lugares más curiosos e increíbles que las guías de viaje no siempre recomiendan.

Nos vemos en Chitambo.

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